lunes, 28 de septiembre de 2009

Yo también quiero culpar a algo de mi delgadez

Hola, feliz inicio de semana. Tengo harto trabajo, muy apenas tengo tiempo de escribir, o de hacer algo, pero ahorita que tengo tantito tiempo libre, decidí escribir aquí para desestresarme y no abandonar tanto el blog, se que muy pocas personas lo leen pero bueno, eso que importa, entre menos sepan mejor, jajajajaja.
Estaba hace rato leyendo el periódico, bueno en su versión online, y en una nota de espectáculos, (cabe mencionar que leo todas las secciones, a excepción de finanzas y deportes, no me gustan tanto los deportes, no me interesan y las finanzas me aburren o me aturden porque solo hablan de crisis, crisis y más crisis), y bueno retomando lo de los espectáculos, leía acerca de una nota que le hicieron a una actriz de TV Azteca, que mencionaba que culpaba su fisionomía delgada al Yoga, que practicaba mucho esa disciplina y a que come sanamente.
A veces quisiera creer eso, pero la mayoría de las actrices se malpasan o sufren de transtornos alimenticios aunque lo nieguen hasta la muerte. Se que si existen mujeres delgadas, que siempre lo han sido y que tienen hábitos muy específicos en su ejercitamiento y alimentación, existen las afortunadas que por más que coman cosas grasosas o postres, no aumentan ni un gramo o su aumento es muy poco, y el mismo lo vuelven a bajar en poco tiempo.
De pequeña, yo era muy delgada, y siempre comía bastante, recuerdo que hubo un tiempo en que mi Papá hasta pensó en ponerle un candado al refri y a la despensa porque yo comía mucho, pero no engordaba nada, bendita niñez.
Cuando entré a la adolescencia, ahí si aumenté de peso cañón, yo siempre he culpado a un medicamento que me dieron en un tratamiento cuyo contenido estaba basado en cortizona, sustancia que hace que te hinches, engordes y batalles mucho para adelgazar. Yo creo que desde los 14 a los 16 años era llenita, tampoco estaba tan gorda, pero recuerdo que si me afectaba.
A mitad de prepa, comenzé a adelgazar, ya que empezé a tener muchas actividades, hacía más ejercicio y comía menos, creo que entre los 16 y 21 años, mi figura me gustaba mucho, porque no estaba tan delgada, ni tampoco gorda. Pero lo irónico era que yo me veía gorda. Y ahora a mis 28 pues me veo obesa, yo me veo así. Se que exageró, digo tampoco he hecho mucho por adelgazar. Creo que ahorita estoy en una etapa en la cual, por más que quiero no bajo ni un gramo, pero tampoco he hecho algún cambio como para ponerme en forma.
Dieta, no aguanto, me encanta comer, pongo miles de pretextos, que si el trabajo, que si no tengo tiempo, etc., etc.
Ejercicio, menos, me da flojera el simple hecho de pensar en ir al gimnasio. Salir a caminar es una opción, pero a veces llegó tan cansada del trabajo que ni ganas me dan, o el clima esta lluvioso, o hace mucho calor, los pretextos imperan mi vida.
He analizado las opciones, pero definitivamente tengo que hacer algo al respecto, cambiar mi alimentación deliciosa, basada en tacos, tortas, pasteles, antojitos de todo tipo. Es que caray! Qué rico es comer! no puedo evitarlo. Y bueno creo que como ese tipo de comida es más barato, pues uno opta por eso y porque está más a la mano. Pero como dice el dicho: "Lo barato sale caro". Hay que hacer algo por la salud, si no mi cuerpo luego manifestará las consecuencias de mi mala ingesta de alimentos. Quiero hacer ejercicio, pero tengo que buscar que hacer, ya sea yoga o comprarme un aparato para ejercitarme en la casa. Ojala logre bajar este sobrepeso que traigo, para que yo también culpe de mi delgadez a algo en especifico.


2 comentarios:

Zu dijo...

Hola, por acá ando visitandote y me parece que esta bien bonita la decoración.
Ahhh¡ el tema de las dietas y de la lonja, me cala en lo profundo y justo ahorita que estoy por hincarle el diente a mi sagrado tamal de desayuno.
Saludos¡¡

Yknil dijo...

Gracias Zu. Hay que rico, tamal, hace mucho que no voy al D.F. a ver si mi esposo, que es de allá me lleva, se me antoja mucho ir a la Marquesa. Saludos.