miércoles, 10 de febrero de 2010

Algo para reflexionar

El viernes pasado también fue un día muy duro y triste, (espero que los viernes o no me quiero predisponer a ello, pero pues han sido de mucho estrés y noticias poco gratas), para no hacer tan largo el cuento, me enteré que una prima-hermana ha sido diagnosticada con cáncer.
Lógicamente la noticia me cayó como bomba, ella es joven, tiene dos niños pequeños y parece que el diagnóstico que le dieron no es muy alentador.
Uno se vive quejando diariamente de lo que no tiene, de lo que sí, ¡nunca estamos conformes!
Malamente cuando recibimos este tipo de noticias, es cuando uno comienza a valorar la vida, la salud, el tiempo que le dedicas a los tuyos. Ella vive en Estados Unidos, tengo ya tiempo que no la veo, pero el contacto lo mantenemos vía facebook. Quizás no es una de mis primas con la que más me lleve o platique, dado que ella habla muy poco español y yo muy poco inglés, jajaja, uno se da a entender. Pero me preocupa mucho está situación, el no saber que pasará, si hay esperanzas que se recupere, que yo espero que sí, o sí ella dejará un vacío emocional en todos nosotros. Rezo todas las noches por ella, por su salud, porque vuelva a la vida. Ella ha sufrido mucho durante todo este tiempo, debido a muchos problemas, tanto emocionales como físicos.
A veces pienso que el sufrimiento lo provocamos nosotros mismos, con nuestras decisiones y con nuestros actos, no la culpo por lo que está pasando, pero si pienso que parte de su enfermedad es debido a que ella no se dio el tiempo para sanar las heridas de su alma, y también me duele aceptarlo, pero por platicas que he tenido con otros tíos, como que no le sentimos las ganas de vivir. El lunes en la noche que checaba mi facebook, me inquiete al ver que en su mensajito personal decía que se sentía cansada, que no podía dormir de tan solo pensar y pensar, creo que me partió el corazón, ya que entiendo lo inquieta, temerosa y preocupada debe estar de todo lo que se viene encima, de sus hijos, de que su marido está en prisión por una falta administrativa y él aún no sabe de esto.
Pues bueno, es todo un rollo, pero cabe mencionar que lo único que nos queda en estos casos es orar, aferrarnos a nuestra fe y creer que existen los milagros, he visto algunos, y todos han tenido que ver con el hecho de aferrarse a la vida, espero que ella se aferre tanto, que venza a esta terrible enfermedad que aqueja a miles de personas diariamente en todo el mundo. Saludos y los mantendré al tanto.

1 comentario:

Zu dijo...

Caray que pena por lo que esta pasando tu prima.
Y con dos niños chiquitos...
Terrible :(
De verdad, ojala y que las próximas entradas que publiques al respecto sean de que esta venciendo a su enfermedad,lo deseo de todo corazón.