
Este pequeño especimen, es quien me hace el día, es quien me saca las carcajadas y aliviana mi vida.¿Cómo llegó a mi vida?
Después de incanzables 4 años de matrimonio y de estarle poniendo gorro a mi marido que quería un perrito, sentía que necesitaba una compañía. Antes, de más chica y soltera, siempre tuve un perrito en casa, todos de la raza french, las primeras dos que tuve, se perdieron, puesto que la señora que nos ayudaba ha hacer la limpieza de la casa dejo la puerta del pasillo abierta, no se dio cuento que se salieron, nos aviso como 2 horas después y ya al salir a buscarlas, pues no las encontramos, todos en la casa entristecimos, un descuido muy inoportuno. A los dos años, un amigo me regalo otro perrito french, el cual solamente estuvo un año en casa, ya que lloraba mucho, termino por desquiciar a mis papás y decidieron regalarselo a uno de los empleados de mi papá quien tiene niños pequeños, pero por lo que supe, lo cual me dio gusto, fue que el perrito se super acoplo, ni lloraba y se portaba rebien. Al año de comenzar mi relación de noviazgo como mi marido, me regaló otra perrita french, que a su vez a el le regalaron, la cual aun sigue en casa de mis papás, mi mamá no me dejó llevarmela cuando me casé, porque ya estaban encariñados con ella, además vivo en un depa y hay poco espacio, es preferible que tenga su lugar.
Un día que andabamos paseando en un Centro comercial donde frecuentamos ir los fines de semana a desayunar, en uno de los pasillos hay una tienda de mascotas, pequeñita, siempre pasabamos por ahí, veiamos que en su vitrina, por así decirlo, siempre hay jaulitas con ratones, conejos, víboras, etc, a veces perritos, casi siempre chihuahueños, muy lindos, y en esa ocasión la ví, era una bolita de pelos blanca, muy tierna, mi esposo me animo a entrar y me dijo que preguntariamos cuanto costaba. Al entrar la encargada del lugar nos saludo y ya saben, preguntandonos si se nos ofrecía algo, a lo que respondimos preguntando por el precio de el perrito, que raza era y que sexo era. La señorita me dijo que era una perrita Maltes, de dos meses y medio, cuyo costo era x. Me preguntó si quería cargarla a lo que yo pronta, pues si.
Cuando la tuve en mis brazos ya no la quería soltar, se sentía tan suavecita, no pesaba nada, era como tener cargada una colchita suave. La vendedora me dijo que era muy linda y juguetona y que por la raza era perritos muy nobles, fieles e inteligentes, bueno, creo que si uno los educa bien, todos pueden tener estas características, después me dio risa que mi esposo me preguntó si la quería, yo solo lo mire con cara de niña y le dije pues siiiii, de eso pido mi limosna. Así fue como adquirimos a Lua.
El primer día con Lua
Lo primero que hizé fue claro, bautizarla, LUA, ese nombre lo había escuchado y pensaba que cuando tuviera una perrita la nombraría así, Lua significa Luna en Portugues. Después la llevé a casa de mis papás para que mi hermana y mis papás la conocieran, claro estaban encantados con la miniatura, de hecho en ese tiempo mi mamá trabaja de encargada en una tienda de mascotas de una amiga de una de mis tías, y ya estaba le voy a traer una camita y ropita, como si fuera su nieta, jajajajaja, estaban de verdad fascinados con ella. Pues llegamos la instalamos en una cajita con sabanitas viejas, pero estaba desesperada y no quizo estar ahí, me acuerdo que le acerque dos peluches que tenía en casa, estaban más grandes que ella, un perrito y un tigger de winni pooh. En la noche cuando nos fuimos a dormir, Lua estaba bien inquieta, llore y llore y lo que más nos asombró, fue que de repente empezó a rascar y golpear desesperada la puerta de mi recamara, cualquiera que la hubiera escuchado juraría que era un San Bernardo, que fuerza tenía en serio. No me quedo más que meterla y se durmió en la cama con nosotros, ella se acomodaba de tal forma en que no nos estorbara, pero obvio, nosotros no dormimos, puesto que temiamos aplastarla o tirarla. Al día siguiente nos pusimos a investigar como entrenarla para que ella durmiera en su lugar, en realidad en internet viene mucha información y eso es lo que nos aliviano y ayudó a resolver varias dudas. Ya después la llevamos al veterinario, lo de rutina pues y también mi esposo es el que se ha encargado de enseñarle trucos, como a sentarse cuando le vas a dar algo, levanta la patita cuando quiere que le avientes sus juguetes, a traerte los juguetes para jugar, se queda quieta cuando estoy haciendo el quehacer, se queda en su camita y de ahí no se mueve hasta que ve que termine. Saca su lenguita, como en la foto. En fin, es muy divertida, muy cariñosa y pues me hace muy feliz. Quería compartir con ustedes a mi hija peluchina, mi Lua. Saludos, Feliz Inicio de Semana.
3 comentarios:
Que bonita¡¡¡¡
Justo tenia un preparado un post "canino" que pensaba publicar hoy, pero me gano el de las "Misses" del colegio de Margarita jeje.
Te felicito por ser una dueña tan responsable y por tener la capacidad de darle amor a un animalito de compañia tan hermoso como Lua.
Abrazote¡
Gracias Zu, estaré al pendiente de cuando publiques tu post canino, amo a los perros, sobre todo a mi Luchita, jajaja, así le digo de cariño. Saludos.
Que linda la Lua!! ;)
Hermaninga
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