lunes, 10 de octubre de 2011

Buenos y lluviosos días

Por lo general no me gusta que llueva, porque el solo hecho de estar en la calle y que te agarre un aguacero descomunal no está chido. También me pongo a pensar en la gente que no tiene hogar o que no esta preparado para lluvias, siempre hay muchas inundaciones, la pobre gente no se da abasto para sacar el agua de sus viviendas, sin contar que también pierden cosas, como muebles, papeles, ropa, etcétera, que no deja de ser algo material, pero pues como le haces luego. Cuando estás en casa y empieza a llover puedes percibir calma, claro, si hay tormenta eléctrica yo suelo ponerme muy nerviosa, me asustan los relámpagos. Pero me gusta estar en mi cama, la lluvia me relaja y me hace recordar cosas de mi infancia. Yo recuerdo que mi papá nunca nos dejaba salir cuando llovía, siempre temía que al mojarme me enfermara y si fue algo sobreprotector, pero ademas hay muchos peligros, ya que el agua crece y se forman corrientes que pueden arrastrarte y llevarte a un lugar desconocido o ahogarte. Una vez mi papá nos contó acerca de un amigo de el que les platico que una de sus hijas salió a la tienda de abarrotes por su casa, pero que de repente empezó a llover muy fuerte y era zona en la que se formaban ríos, pues parece que a la muchacha la arrastro la corriente y no la encontraban, hasta que dieron aviso a los de protección civil y ya empezaron a buscarla. Gracias a Dios la encontraron viva, con leves golpes, pero la encontraron como a kilómetros de donde vivía, la pobre chica si ha de haber recorrido un buen, pero que bueno que no le paso nada malo, solo el susto y algunos golpes. Yo creo que por eso mi papá estaba temeroso de que ocurriera algo así. En fin. El que llueva es algo lindo, pero también trae sus cosas, entonces, preferimos que llueva y estar en casita o en algún lugar seguro resguardandonos de ella. Feliz inicio de semana.

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